se puede tener relaciones sexuales con cáncer de mama

¿Se puede tener relaciones sexuales con cáncer de mama?

Tanto en el transcurso de la enfermedad como una vez que ha sido superada, las propias dolencias y las secuelas tienen una repercusión directa en la libido y, por ende, en el sexo en pareja. Si te encuentras en esta situación, hoy queremos hablarte de si se puede tener relaciones sexuales con cáncer de mama. Una cuestión delicada que hay que abordar desde el respeto y la empatía.

Las relaciones sexuales tras el cáncer de mama

Padecer un cáncer de mama tiene, en la mayoría de los casos, un impacto directo sobre la vida sexual de la mujer. Recuperar la normalidad, entendida como la calidad o la frecuencia que se mantenía antes de la enfermedad, puede llevar incluso años. Por lo tanto, es conveniente abordarlo desde la autocompasión.

Durante la fase de tratamiento, que suele incluir radioterapia o quiomioterapia, los niveles hormonales se ven afectados, así como la energía y el estado de ánimo. De detectarse a tiempo, las cifras de recuperación son muy positivas; no obstante, no deja de ser una enfermedad de gravedad y que debe tratarse con la seriedad que merece.

Una vez superada, y en especial en los casos en lo que se realiza una mastectomía, quedan secuelas psicológicas. Aunque los pechos de la mujer no son un órgano sexual en sí mismos, la hipersexualización a la que están sometidos en nuestra sociedad hace que su extirpación interfiera en las relaciones sexuales. Además, la modificación de la imagen corporal y las cicatrices que el cáncer deja reducen el deseo sexual y la autoestima, aun cuando se procede con la reconstrucción de la mama.

Cambios que pueden afectar las relaciones sexuales

Para poder hacer frente a esta nueva etapa de la vida, es necesario entender cómo el cáncer puede afectar la sexualidad. Y para lograrlo, hay que ser conscientes de los cambios que se producen, tanto a nivel físico como psíquico. A continuación, puedes encontrar los más habituales, que varían en intensidad y duración de una mujer a otra.

Cansancio y dolor

Los tratamientos para luchar contra el cáncer funcionan porque destruyen las células malignas, pero también se llevan por delante a las demás. Por ello, el malestar o el agotamiento son muy frecuentes, incluso tras la finalización de aquellos. Al reducirse los niveles de energía, es totalmente comprensible que no queden fuerzas para actividades como las relaciones sexuales. ¡Date tiempo!

Sequedad vaginal

Otro de los aspectos relativos a la sexualidad y el tratamiento contra el cáncer es la repercusión que tiene en los órganos sexuales de la mujer, como es el caso de la vagina. La sequedad y la pérdida de elasticidad pueden prolongarse durante varias semanas después de la terapia y se deben a que el tejido cicatricial provoca un acortamiento o un estrechamiento de la vagina.

La consecuencia es la dificultad para la penetración, que se vuelve dolorosa. Aunque los productos lubricantes pueden ayudar, es necesario ser pacientes y optar por otras prácticas igual de placenteras pero que no ocasionen dolor. Por otra parte, puede aparecer la menopausia precoz, que no solo produce irritación en la vagina y en la vulva, sino que también reduce el deseo sexual.

Menor respuesta

Multitud de mujeres con cáncer de mama han reportado que desde antes del diagnóstico, la frecuencia de las relaciones había disminuido. Esto se debe a que disminuye la capacidad de respuesta del cuerpo, que concentra su energía en luchar contra la enfermedad.

Reducción del atractivo

Las cicatrices y la propia mastectomía pueden ocasionar un shock, al verse modificada la apariencia física. Al sentirse desfiguradas, la mujer se siente menos atractiva frente a su pareja y provoca que evite los momentos de intimidad.

Consejos que pueden ayudar en tu vida sexual con cáncer de mama

Entonces, ¿se puede tener relaciones sexuales con cáncer de mama? ¡La respuesta es sí! Pero es importante no ponerse una fecha concreta para recuperar la vida anterior y buscar ayuda profesional si fuera necesario. Estos consejos que te dejamos pueden resultarte útiles.

Habla con tu pareja

Si tienes una relación estable, es fundamental que haya comunicación y que hables con franqueza de cómo te sientes. Tu pareja debe entender tus miedos y tu malestar, y adoptar una postura de apoyo en todo lo que necesites; sobre todo en cuanto al tiempo.

Modifica las caricias

Si hay inseguridad con respecto a las cicatrices, el cuerpo está lleno de zonas erógenas que pueden descubrirse y que también proporcionan placer. Todo aquello que ya no te produzca satisfacción o que incluso te haga sentir incómoda, debe quedar descartado.

Prueba nuevas opciones

En esta etapa, hay que apostar por alternativas que te ayuden a sentirte bien. Si la penetración te resulta dolorosa, no hay que insistir, sino buscar otros juegos y caricias que sí sean estimulantes y placenteras. Hoy en día puedes encontrar multitud de juguetes sexuales que estimulan el clítoris y la vulva. Siempre y cuando no sientas escozor en esta zona, ¡quizás sean lo que necesitas para volver a disfrutar del sexo! Poco a poco, recuperarás la confianza y el deseo sexual.

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